miércoles, 24 de marzo de 2010

Tengo las lágrimas sujetas por un dolor en el alma,
Es tan profundo, que ya no borra.
Es tan hiriente, que no se cura.
Tengo las lágrimas sujetas por el hueco que hay en mi alma;
Y lo dibujaste tan hondo, que mis lágrimas se escurren.
Si me quedo dormida, entonces te tendré.
Pero si despierto, tú te desvaneces;
Mis sueños deciden tu permanencia.
Han pasado mil noches…
Si mañana amanece, lograré olvidarte.
Sólo lo intento de día, en la noche es ilusorio.
El día que me veas,
Notarás porque nunca quise que lo hicieras.
En mis ojos aún están, los pedazos de mi alma
Que cortaste sin permiso.