De la palabra, la elocuencia;
de la sabiduría, el tiempo;
de las emociones, el recuerdo;
de la escritura, la eternidad;
del hombre, lo efímero;
de la mirada, lo ininteligible;
de la pasión, lo intangible;
del sexo, la imaginación;
de la tinta, lo indeleble;
y de las historias, la vida.
Un buen escrito expresa grandes cosas con pequeñas palabras;
ResponderEliminara la inversa del gran escritor, que dice cosas insignificantes con palabras grandiosas.
Ernesto Sábato